Kevin Parker, mente creativa detrás de Tame Impala, reveló que una de sus costumbres tras publicar nueva música es buscar deliberadamente las críticas negativas, incluso cuando la recepción general es positiva. Así lo confesó en una reciente entrevista, donde reflexionó sobre la exposición emocional que implica lanzar un disco en la era digital.
El músico australiano explicó que hoy las reacciones dependen mucho del espacio virtual desde donde se observen. “Puedes encontrar opiniones completamente opuestas según la parte de internet que mires”, señaló, reconociendo que, aunque abundan los elogios en plataformas como YouTube o Instagram, suele desplazarse entre los comentarios hasta encontrar aquellos más críticos.
Para Parker, este comportamiento no es algo excepcional, sino una reacción humana. Aun así, admite que el proceso de publicación resulta especialmente complejo a nivel emocional. Según relató, un álbum se transforma en una especie de entidad viva que acompaña al artista durante años, cargada de esfuerzo, dudas, entusiasmo y contradicciones.
En ese sentido, describió el lanzamiento de un disco como una experiencia abrumadora y, en cierto modo, invasiva, ya que las canciones dejan de pertenecerle exclusivamente. “Es algo que fue solo tuyo durante mucho tiempo, y de pronto pasa a ser del mundo”, reflexionó, asegurando que esa transición pesa profundamente en los creadores.
Las declaraciones llegan tras el estreno de ‘Deadbeat’, el quinto álbum de estudio de Tame Impala, publicado en octubre, y en medio de una extensa gira internacional que continuará en Europa y Reino Unido durante 2026, con fechas en Londres, Manchester, Birmingham, Glasgow y Dublín.
Con estas palabras, Parker vuelve a mostrar el costado más vulnerable del proceso creativo, dejando en claro que, incluso en la cima del reconocimiento global, la mirada crítica sigue siendo parte inseparable del oficio artístico.